martes, 5 de noviembre de 2019
Te he visto hoy cruel, negro, retador.
Aun así te he puesto un plato en mi mesa.
Cínico y traidor has pintado mis paredes
de imágenes insólitas, íntimas.
Has habitado mis ropas.
Mi casa has convertido en tu casa
y, cuando te has sentado a mi mesa,
con una media sonrisa, me has recordado que
esa también soy yo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Luces y sombras
Vivimos en una sociedad fascinada por el alumbrado navideño. La anestesia de lo aparentemente bonito para no mirar el dolor de lo feo y la ...
-
Hizo falta paciencia mimo voluntad distancia para desmontar piedra a piedra los recuerdos, ordenarlos en cajitas de colores y mec...
-
Apareció el miedo como un inmenso río marrón de aguas movedizas; como una luz en mitad del río, enfocando un espacio interior de un violeta...
-
He abierto una maleta y, sin querer, me ha llegado el balance de estos casi 365 días. De momento anda todo desordenado porque lo he ido e...
No hay comentarios:
Publicar un comentario