domingo, 13 de octubre de 2019
Nuestro afán por ser normales acalló lo que somos. Caerá la normalidad. Tiene que caer. La dejaremos caer y no correremos, esta vez no, con los brazos abiertos para sujetarla. Caerá sin que hay nadie al otro lado. No sucederá ninguna catástrofe. No se abrirán las aguas ni reventará el cielo de furia. No se oirá nada. Solo escucharemos lo que somos. Los gritos de lo que siempre hemos sido y, esta vez, les haremos caso.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Luces y sombras
Vivimos en una sociedad fascinada por el alumbrado navideño. La anestesia de lo aparentemente bonito para no mirar el dolor de lo feo y la ...
-
Hizo falta paciencia mimo voluntad distancia para desmontar piedra a piedra los recuerdos, ordenarlos en cajitas de colores y mec...
-
Apareció el miedo como un inmenso río marrón de aguas movedizas; como una luz en mitad del río, enfocando un espacio interior de un violeta...
-
La vida está llena de revoluciones, íntimas, pequeñas y cotidianas sin necesidad de empuñar espadas ni ser Juana de Arco. Puedes despertar ...
A que llamamos normalidad? Dónde empieza y dónde termina?
ResponderEliminarEsa es la cuestión, que no existe. Gracias por pasarte por aquí.
Eliminar